La sociedad masiva, estandarizada y metropolitana, donde el gusto se homogeniza al punto de universalizarse, dispone de su correspondiente teoría urbana que rinde culto al espacio público, convertido en plazas y bulevares, de grandes y variadas expresiones de lugares donde la multitud celebra su existencia en el acto colectivo del encuentro casual, la comunicación, el intercambio y otras manifestaciones sociales sobre las cuales dan cuentas los sociólogos, urbanistas, antropólogos y otras ramas del conocimiento humano. El individuo, como ser social, se expone públicamente ante los ojos de todos y puede disfrutar del espectáculo privado de mirar a cualquiera y reflexionar, a la vez que es observado. El espacio público es un gigantesco escenario del espectáculo social, y el espacio mitificado del ocio, del tiempo libre, es el lugar donde la gente camina, disfruta de la libertad y usufructa el bien común. Hoy es el argumento compensador para la ciudad con...