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Aproximación al tomismo II

      Chesterton propone 3 dificultades para  la comprensión de la filosofía tomista. La primera tiene que ver  con la dificultad de la palabra “ens”  y su comprensión en las lenguas modernas. La segunda tiene que ver con el método lógico (es lo que sigue a continuación) y la tercera la diferencia que hay entre la filosofía moderna y la tomista cuando habla de “materia” y “forma.”      Nunca he entendido las razones por las cuales se supone que el silogismo es algo burdo y anticuado, y menos entiendo a quienes hablan de que la inducción ha suplantado la deducción. Todo el mecanismo de deducción consiste en que premisas verdaderas producen conclusiones verdaderas. Lo que llamamos inducción se reduce aparentemente a recoger un número mayor de premisas verdaderas o quizá, si se trata de materia físicas, a un preocuparse con mayor cuidado por ver que aquellas sean verdad. Es posible que a partir de un número mayor de premisas el hombre moderno p...

Aproximación al tomismo I

     El único propósito de este capítulo es mostrar que la filosofía tomista se acerca más a la mentalidad del hombre de calle, que la mayoría de las filosofías… El hombre vulgar se niega a admitir que Hegel pueda existir y no existir al mismo tiempo, o que pueda entender a Hegel cuando no existe ningún Hegel a quien entender. Ha esto me referí cuando dije que la filosofía moderna empieza por una piedra de tropiezo y escándalo. No es ciertamente esgarrado decir que hay, al parecer, un giro redondo y una total inversión cuando se dice que los contrarios no son incompatibles o que una cosa puede “ser” inteligible y no “ser” (existir) en modo alguno.      Contra todas estas posturas la filosofía de santo Tomás se levanta sólida y firme, fundada en la convicción común y universal de que los huevos son huevos. El hegeliano puede decir que un huevo es en realidad una gallina ya que es parte de un proceso sin fin de “devenir”  ; el berkeliano puede d...

La parábola del racionalista

—— Una vez conocí a un hombre como usted, Lucifer —— ¡No existe otro hombre como yo! —— gritó Lucifer con tal violencia que estremeció la nave. —     Como iba diciendo — continuó Miguel — ese hombre opinaba también que el símbolo del cristianismo era un símbolo de barbarie y de sinrazón. Su historia es un tanto divertida. Viene a ser una alegoría perfecta de lo que ocurre a los racionalistas como usted. Comenzó, por supuesto, negándose a tolerar el crucifijo en su casa, ni siquiera pintando, ni pendiente del cuello de su mujer. Decía, igual que usted, que era una forma arbitraria y fantástica, una monstruosidad, amada por ser paradójica. Después fue haciéndose cada vez más violento y excéntrico; quería derribar las cruces de los caminos, porque vivía en un país católico romano. Finalmente, en un acceso de furor trepó al campanario de la iglesia parroquial y arrancó su cruz, blandiéndola en el aire y profiriendo grandes soliloquios, allá en lo alto, bajo las estrellas. Un...

¿Educar al niño en alguna religión?

Lo que sucede con el curioso ambiente cultural que nos rodea es que abunda, no en pensamiento, sino en palabrería. Muchos saben que cierta frase debe emplearse para cierto tema; pero nunca imaginan siquiera cómo podrían aplicarla en otro asunto…. Preguntar de qué depende una razón, considerar hacia dónde conduce, meditar si existen otros casos a los cuales se aplica; todo esto parece un mundo desconocido para muchos… He aquí una frase que oí el otro día a una persona muy agradable e inteligente, y que cientos de veces he oído a cientos de personas. Una joven madre me dijo: «No quiero enseñar ninguna religión a mi hijo, no quiero influir sobre él, quiero que elija por sí mismo cuando sea mayor». Ese es un ejemplo de un argumento común que se repite con frecuencia, y que, sin embargo nunca se aplica de verdad. Por supuesto que la madre siempre influirá sobre su hijo…. La persona adulta en ningún caso puede escapar de influir sobre el niño; la madre puede educar al niño sin elegirle una r...

La palabra Religión I

Vengo  escuchando en los últimos años a algunos cristianos decir que el cristianismo no es una religión, cosa que me extrañaba  debido a que me parecía (y me parece)  raro, es como decir que el ajedrez no es un juego de mesa o la natación un deporte acuático. El cristianismo dicen “es un estilo de vida” y  lo comparto, lo que no comparto es que se use como una especie de antónimo o de oposición al término religión.        Hay algo curioso en estos días con el eslogan del “estilo de vida”, porque al parecer todo puede serlo; por ejemplo, si un grupo de personas  tienen la afición de coleccionar  latas extrañas, de ordenarlas en repisas en sus casas, de  reunirse a ver quien tiene la lata más original, de vestirse con camisetas negras con imágenes de latas y de cantar himnos al aluminio, eso se llamaría “un estilo de vida”, no me queda claro cuando a las aficiones o a los gustos se les da ese título, creo mas bien que el mendig...

Humor Teológico

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El ("¡YO!") universal...

     La señora Bésant hace poco tiempo anunció en un interesante ensayo, que en el mundo sólo existía una religión, que todos los credos son versiones o desfiguraciones de ella y que se hallaba dispuesta a decir cuál era esa religión. Según la señora Bésant, esa iglesia universal simplemente es el "yo" universal. Es la doctrina según la cual todos somos realmente una sola persona; que no hay un muro individual entre hombre y hombre. Si puedo expresarlo así, la señora Bésant no nos dice que amemos a nuestros vecinos; nos dice que seamos nuestros vecinos. Esta es la meditada y sugestiva descripción que la señora Bésant nos hace de la religión según la cual todos los hombres deben hallarse en armonía. Y nunca en mi vida había oído una sugerencia con la que me hallara en más violento desacuerdo. Quiero amar a mi vecino no porque él sea yo sino precisamente porque él no es yo. Quiero amar al mundo no como se ama a un espejo porque es uno mismo sino como se ama a una m...