La reencarnación de ciertos héroes se presenta, como la versión pop de una serie de fenómenos más profundos y complejos bajo los que parece subyacer toda una tendencia: el retorno del pensamiento religioso. La reaparición del velo islámico nos devuelve a una visión teocrática de la vida social y política; masas de lemmings americanos corren a suicidarse en nombre de la felicidad ultraterrena; movimientos neomilenaristas invaden la provincia italiana, reaparece la Acción Católica , se renueva el prestigio del solio pontificio. Y junto a estas manifestaciones de religiosidad "positiva", ahí está la nueva religiosidad de los ex ateos, revolucionarios desencantados que se entregan a la lectura de los clásicos de la tradición, astrólogos, místicos, macrobióticos, poetas visionarios; lo neofantástico (ya no la fantaciencia sociológica sino los nuevos ciclos de Artu) y, en fin, no ya los textos de Marx y Lenin, sino oscuros textos de grandes intempestivos, posib...